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Coronavirus

Coronavirus

Me han tapado la boca, pero mis palabras, mi sonrisa y mi voz siguen resonando en todas las galaxias.

Me han encerrado en muros de cemento, pero sigo creando millones de universos que atraviesan murallas.

Me han querido sembrar miedo, pero he cosechado más amor, más paz y más esperanza.

Me han separado de los demás, pero he acercado mi corazón para latir junto al de ellos.

Me han detenido mis pasos, pero ahora he aprendido a volar no a correr.

Me han querido hacer frágil, pero ahora me siento montaña, mar y tormenta.

Me han querido engañar, pero ahora me doy cuenta que la vida sigue explotando dentro, que tu y yo sonamos en el mismo eco.

Nos han querido amarrar, pero cuando salgamos no sabrán lo que han liberado.?

la llun.

Te acompaño

Te acompaño

Yo te acompaño.

Yo voy junto a ti,
a tu ladito,
a pasar por lo oscurito,
o por lo soleado,
sobre los charcos,
o caminar en el pasto.

Yo te acompaño,

Yo voy a tu lado,
No creo tener las mejores respuestas,
ni los mejores salvavidas,
no creo conocer los mejores remedios,
ni saber donde se encuentran todas las salidas de emergencia… pero

Yo te acompaño,

Yo estoy cerquita,
para que encuentres o te pierdas mientras buscas,
para que te equivoques y no te sientas solo
para que vayas y regreses,
para que lluevas y ardas
para que camines o vueles

Yo te acompaño
con mis silencios, y mis palabras
con mis ojos que hablan más que yo
con mis libros y mis historias
con mi música y mis colores

Yo te acompaño
sin juzgarte
sin dejarte de abrazar
sin soltar tu mano
sin abandonar tu luz o tu sombra

Yo te acompaño.

¿Será o no será que el clima está cambiando?

¿Será o no será que el clima está cambiando?

A veces me topo con artículos o persones que afirman o no creen en el cambio climático, y tratando de entender su postura, siempre llego a esta conclusión:

Aún si el cambio climático fuera una onda de publicidad, control, estrategia conspiraciónal, etc. ¿No nos da vergüenza el maltrato y abuso que hemos tenido y tenemos contra la naturaleza? ¿No nos da pena “creernos la raza superior” y ser la raza más depredadora y retrógrada? ¿No nos da pena tener tanta evolución en la tecnología, artes, desarrollo personal, derechos humanos, ong, espiritualidad, mindfullness, productos Light, viajes al espacio, audífonos inalámbricos, etc. ja… Y maltratar todo lo que esta en el camino?… Ya nada más, por educación, por poner el ejemplo, por ser la raza más “chingona”, ¿no nos dan ganas de reeducarnos?

Fin del comunicado.

:)

:)

Usemos la boca para sonreírnos, después para platicarnos y a lo mejor para reírnos también.

Un poco más tarde para besarnos y al final para guardar los secretos que nos harán sonreír de nuevo.

Marchemos

Marchemos

Que las marchas más firmes, con las filas más cerradas sean creadas con nuestra congruencia y nuestras acciones. Que el conocimiento nos prohíba a seguir viendo y viviendo las cosas iguales, que nuestra voz se alce sin miedo, que no nos demos chance de dar vuelta atrás o de dudar y que nuestras manos se sientan más fuertes cuando tomen la mano de alguien más. Sólo así podremos hablar de evolución, de cambio y de merecer ser humanos en este planeta.

oxígeno, carbono, hidrógeno y nitrógeno

oxígeno, carbono, hidrógeno y nitrógeno

No sé en que punto decidimos creernos tan diferentes, en qué momento dijimos “ellos y nosotros”, en qué momento pensamos que la raza humana se encontraba fuera de las definiciones que nos rodean. 

 

Es chistoso, el ser humano presume de tanta ciencia, conocimiento comprobado, hablar de micro partículas y de grandes planetas, “descubrimos” leyes, inventamos materiales, utilizamos nuestro conocimiento para “intentar” retar, o si te ves muy imbécil, ganarle a la naturaleza. Hemos creído que como ninguna otra especie nos lleva la contraria, ( porque seguramente piensan que es una tontería y una pérdida de tiempo nuestro ego de conocimiento) entonces tenemos la razón, que si nadie se opone a nuestros juicios o acciones, es porque no han alcanzado nuestro nivel de inteligencia e investigación. Sin embargo, aquí estamos desesperados sacando las garras, tratando de poner los engranes de la historia del hombre en sentido contrario para revertir o aunque sea frenar un poco todo lo que creamos con nuestras teorías, inventos, investigaciones y acciones. Estamos dando la vuelta para no suicidarnos con el boomerang de nuestro ego, de nuestro orgullo, de nuestra ceguera. Ahí va nuestro inteligente conocimiento y uso de herramientas. Mientras, la naturaleza guarda silencio y continúa caminando. Ella ya lo sabía, y siempre lo supo, dejó todo el conocimiento importante a la puerta de los ojos del entendimiento de los humildes y simples. Ella sigue caminando, porque su misión es preservar la vida, no de la raza humana si no de los seres del planeta y de sus  ciclos naturales. Ahora ella nos ve, y dentro de su existencia espera que el humano entienda que es su responsabilidad embonar sus engranes dentro de los caminos del agua, la tierra, el fuego, el viento y unirse a uno con la vida que le rodea. Es su tarea reconocerse parte de todo lo que respira y existe a su alrededor, respetar cada chispa de vida, cada roca que sostiene los monumentos. Ella siempre supo que somos naturaleza como una hoja, una piedra o un canto de ballena… 

Hechos y reflejo de todo lo que nos rodea, eso somos… oxígeno, carbono, hidrógeno y nitrógeno

Sin etiquetas

Sin etiquetas

Humano, mujer, soltera, músico, creativo, flexible, exigente, estricta, amable, amigable, rebelde, ñoña, blanca, chaparra, mexicana, chistosa, dispersa, desordenada, cambiante, penosa, extrovertida, deportista, aburrida, pseudo escritora…

 

¿Cuántas etiquetas nos hemos creado?

¿Cuántas etiquetas nos hemos creído? 

¿Cuántos muros hemos puesto para limitarnos?

En el mundo de las definiciones y las separaciones hemos creado todo tipo de términos para acomodarnos dentro de paredes que nos limiten, que nos hagan sentir que pertenecemos a un lado pero al otro no, que tenemos que estar en un valor absoluto, que somos “algo” y no podemos movernos de ahí porque no somos o no podemos ser otra cosa y que dos valores contrarios jamás pueden cohabitar un mismo lugar.

¿Cuántas veces el sentirnos incómodos o fuera de lugar es porque nos hemos creído un sólo concepto de nosotros y aunque nos vemos cambiando o queremos cambiar, estos muros nos sobrepasan y lo peor, no podemos derribarlos?

Feminista, machista, católico, budista, de izquierda, de derecha, extremista, demócrata, republicano,  asesino… entonces las etiquetas empiezan a tener más fuerza, a crear barreras más altas. No sólo hacia dentro si no hacia afuera. Resaltamos las diferencias irreconciliables, nos ponemos un SOMOS/SON INAMOVIBLE, etiquetas que nos hacen inflexibles y nos definen bajo una sola medida dejándonos totalmente ajenos los unos de los otros.

¿Cuántas etiquetas nos han ahorcado, roto el corazón, golpeado o anulado? ¿Cuántas etiquetas nos han dejado ciegos, sordos o sin palabras?

¿Cuántas etiquetas han caído sobre nosotros sin darnos derecho a defendernos?

Ninguna palabra soltada con un juicio de valor nos pertenece o nos define, no somos resultado de un concepto ni somos esclavos de ellas. No permitamos que las etiquetas nos dominen;  no dejes que te tiren las escaleras para ver más lejos, que te rebanen las alas para ir a otro lugar, que te quiten los caminos para verte de otra manera, o te roben la espátula para pintarte de muchos colores sin importar cuál sean las palabras o el resultado final. Permítete no ser nada absoluto, ser sólo lo que eres hoy, lo que hoy te hace feliz, coincide contigo y te hace sentir congruente. Permítete no definirte en un sólo concepto, permítete sentirte libre para mutar, y así,  aceptar a otros del mismo modo. Mézclate con todos los colores y deja tu tierra sin barreras. Libérate de las palabras que te quitan el poder de  la creatividad,  de la reinvención, de escuchar a tu antagónico, de poder cambiar de opinión, o probar otra dirección.

Veámonos con una total flexibilidad y como un abanico de posibilidades cambiantes, a nosotros y a los demás. Permítete explorarte en todas tus repisas y tonos, y explora al otro de la misma manera. Permítete verte sin juicio y sin ninguna idea totalitaria, y de la misma manera observa a quien está a tu alrededor.

Porque somos  un conglomerado de mezclas contradictorias, cambiantes e inconclusas que diariamente se descubren en otro punto en el universo / en su universo. Porque no somos un absoluto: libérate, libérame y liberémonos de todos los conceptos que nos han borrado un sin fin de opciones y han anulado la indefinible riqueza interna de posibilidades que tu y yo tenemos para expresarnos en el universo.

Regalémonos la flexibilidad de nuestras definiciones y regalémosle al otro un pasillo con un sinfín de puertas abiertas. Y entonces, en esa flexibilidad infinita tendremos mucho más puntos para coincidir que para separarnos, encontraremos más palabras para definirnos iguales y más caminos para crearnos libres.

A veces el amor…

A veces el amor…

A veces el amor llega como una lluvia en plena primavera, sin tapar el sol, sin empapar el pasto. A veces las nubes ni si quiera tienen pista de ser de lluvia, no hay viento… pero ella llega, suave y llueve sin molestar, para que sientas las gotitas en tu cara y haga un poco de magia sólo porque así se le ocurrió. Así a veces llega el amor, y en esas veces corremos para cubrirno, sacamos el paragüas, nos escondemos porque “no se supone que debe de ser así” porque “esas bonitas sorpresas no son de esta época” o no “son para mi”.

A veces el amor llega de sorpresa, bonito, como no lo esperábamos e imaginábamos y a veces se nos olvida lo bien que nos hace, lo delicioso que es cuando existe en el tiempo que sea y de la manera que sea.

A veces se nos olvida que el amor puede ser bonito, suave y mágico, y que merecemos esas lluvias en primavera, ese amor bonito que nos sorprenda.

Siempre has sido valiente y no te has dado cuenta.

Siempre has sido valiente y no te has dado cuenta.

Has sido valiente cuando has decidido quitarte las alas y bajar la guardia, has sido valiente…

porque no hay manera de resistir ese dolor si no es con valentía, reconocer que ya no puedes seguir, que no lo has logrado implica ser VALIENTE.  Tener la fuerza  para poder enfrentarte a  todas las consecuencias de sentirte  derrotado, en el vació y saber que tendrás que volver a levantarte a buscar o esperar otro vuelo; desde ese sentimiento de fracaso, cansancio, desepción, frustración y tristeza.

Cortarte  las alas, mirar el suelo y decir YA NO PUEDO, es ser valiente.

Porque es de  mas valiente poner un punto final, reconocer que no fuimos suficiente y enfrentar el vacío, ese  barranco que nos deja en la nada que  seguir  flotando en altamar sin rumbo sabiendo que ya no llegaremos más lejos.

Siempre has sido valiente, porque te volteaste a ver y reconociste uno de tus  límite que en ese momento ya no podías cruzar. Se necesita ser valiente para enfrentar  y aceptar lo que pierdes, aceptar tus errores, cambiar tus sueños o tus ideas, Se necesita ser valiente para curarte, cargar un rato la pesadez de la frustración  de  haber tirado la toalla… valientemente.

Te aplaudo por decir ya no puedo, por decir hasta aquí, por dejarlo, por cambiar de dirección, por rendirte, por cansarte, por reconocerte débil, equivocado, incapaz… aplaudo tu valentía

 para mí…

Siempre has sido valiente.

Me gusta…

Me gusta…

Me gusta…
Me gusta verte reír sin reservas
Me gusta verte querer sin límites
Me gusta verte con los ojos brillantes
Me gusta verte asombrado de lo pequeño
Me gusta verte callado viajando a no sé donde
Me gusta verte perdido en mil ideas
Me gusta verte con el corazón en la mano
Me gusta verte llorar sin miedo
Me gusta verte sin que te des cuenta
Me gusta acompañarte mientras eres todo tu
Me gusta…

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