Sólo quiero escuchar la voz de la naturaleza, la que resuena en cada piedra, que canta en cada gota; sólo quiero que ella me diga quien soy y de donde vengo, que me diga para que fui plantada en esta tierra y elevada hacia ese sol.
Sólo quiero escuchar lo que ella me cuenta sobre las estrellas, sobre el viento y sobre las ballenas.
Sólo quiero escucharla en el canto de las cascadas, la danza de las aves y los ojos del León.
Sólo quiero escuchar su voz cuando la oscuridad me invade por dentro, cuando me vuelvo sal y mar; cuando el cielo se ve tan lejos. Sólo quiero escucharla a ella cuando me vuelva estela, cuando sea cola de cometa y sólo ella me entienda.

